EL ORDEN DE LOS CONSTITUYENTES (S-V-O)
En la
sintaxis, siguiendo la definición de la RAE (Del lat.
syntaxis, y éste del griego σύνταξις, de συντάσσειν, coordinar), entendida como “
Parte de la gramática que enseña a coordinar y unir las palabras para formar las oraciones y expresar conceptos” debemos precisar nosotros, en la creación de nuestra lengua, cuáles son los elementos básicos que forman parte de las oraciones.
Los
constituyentes de la oración son unidades lingüísticas que forman parte de una construcción superior. El sintagma es una “unidad básica de la oración formada de elementos lingüísticos dotados de coherencia sintáctica y significado unitario”. Todo sintagma tiene un elemento que funciona como núcleo en torno al cual se agrupan los demás elementos jerárquicamente y realizan una función sintáctica. En la segmentación de los constituyentes obtenemos el sintagma nominal sujeto y el sintagma verbal predicado. De ese modo, podemos afirmar que nuestra lengua sigue el orden de los constituyentes de S-V-O, es decir, Sujeto-Verbo-Objeto directo porque el sujeto precede al verbo y el objeto directo se sitúa en posición postverbal. Éste es el orden canónico y dominante de nuestra lengua; aunque el orden no es rígido sino flexible, es decir, acepta algunas variantes en su orden.
Adjuntamos una explicación sobre ello:
“A number of maps in this atlas show the dominant word order of various sets of elements, in most cases pairs of elements (like adjective and noun) but in some cases sets of three elements (like subject, object, and verb). For any set of elements, there are some languages in which only one order is permitted and other languages in which more than one order is permitted. Among languages of the latter sort, one can further distinguish languages in which one order is used more frequently than others from languages in which this is not the case (…)
The expression dominant order is used here, rather than the more common expression basic order, to emphasize that priority is given here to the criterion of what is more frequent in language use, as reflected in texts. The reason for assigning priority to this criterion is that for most languages, this is the only criterion for which we have any relevant information. When a language allows both orders of adjective and noun, for example, grammars will often mention this but describe one order as the normal order or the more frequent order”.
A continuación veamos un
ejemplo de orden de los constituyentes de la oración igual al de nuestra lengua
| Zhangsan received a letter. |
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|
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| Zh āngs ān | shōudǎo-le | yi- fēng |
| Zhangsan | receive-PERF | one-CLF |
| S | V | O |
LOS UNIVERSALES LINGÜÍSTICOS
Los universales lingüísticos son principios básicos que gobiernan la estructura de las lenguas regulando lo que es posible y lo que no lo es en la estructura de una lengua. Además, ofrecen un marco general descriptivo de la lengua; dan indicaciones sobre indicaciones sobre las bases biológicas y cognitivas del lenguaje y sobre las bases de organización social. Tal y como explica el Centro Virtual Cervantes, nos resulta interesante incidir en su descripción más detallada:
“El interés por los universales lingüísticos tiene su antecedente en la obra conocida como Gramática de Port Royal, publicada en 1660 por un grupo de estudiosos del monasterio francés del mismo nombre, cerca de Versalles. Esta línea iniciada en Port Royal no tuvo continuidad y los estudios de filología y de lingüística estuvieron orientados durante muchos años hacia la diversidad de lenguas y la comparación entre ellas. Solo en el siglo XX, con los trabajos de J. Greenberg, primero, y de N. Chomsky algunas décadas más tarde, renace el interés por los universales lingüísticos; no obstante, estos lingüistas se centran en el estudio de las relaciones que se establecen en el interior del propio lenguaje, y no en el de la relación que de forma universal se pueda dar entre lenguaje y lógica, como hacían los de Port Royal. El concepto actual de universal lingüístico mantiene una estrecha relación con el de gramática universal y con la teoría de los principios y parámetros.
Los trabajos de J. Greenberg integran factores psicológicos, funcionales y pragmáticos en el análisis de los universales. Así, Greenberg atiende a las habilidades o capacidades comunes a todos los individuos como, por ejemplo, los mecanismos auditivos, las necesidades comunicativas o los sistemas de procesamiento de la información. La identificación de los universales lingüísticos se realiza a partir de datos empíricos procedentes de una gran cantidad de lenguas.
El análisis de N. Chomsky, por el contrario, se limita estrictamente a la capacidad del lenguaje, dejando de lado el resto de capacidades o habilidades humanas. Los universales se explican mediante el estudio de las propiedades formales del lenguaje, ya que se considera que para identificarlos basta con analizar detalladamente una sola lengua y no es necesario recurrir a varias de ellas. Según N. Chomsky, los hablantes disponen, gracias a la gramática universal y a la activación del dispositivo de adquisición del lenguaje, de un conocimiento innato de rasgos lingüísticos universales, entre los que destacan las categorías sintácticas (como, por ejemplo, las de sujeto y objeto), los rasgos fonológicos distintivos y los universales formales (teoría de los principios y parámetros)”.
A continuación explicaremos la selección de varios universales lingüísticos que forman parte de nuestra lengua , los cuales adjuntamos a través de un enlace:
1. Nuestra lengua cumple con el universal de Hockett (1996) porque todas las lenguas tienen un sistema fonológico, y la nuestra cumple con ese universal. Nuestra lengua cuenta con un universal fonológico lo encontramos en el sistema vocálico: todas las lenguas incluyen en su sistema vocálico una vocal anterior cerrada, una vocal abierta y una vocal posterior cerrada labializada. Las lenguas con cuatro vocales tienen una vocal anterior cerrada, una vocal abierta y una vocal posterior cerrada labializada, además de una vocal cerrada central o una vocal anterior media no labializada. Las lenguas con cinco vocales tienen que incluir una vocal anterior media no labializada.
2. Los modificadores de negación, de causa, reflexivos o recíprocos en lenguas en que el orden es V-O se sitúan delante del verbo.
3. Si una lengua tiene adjetivos, entonces tiene adjetivos de color y forma. Ejemplos: blanco-negro-rojo-amarillo-verde-azul-naranja
4. El orden dominante de los constituyentes es SVO aunque también se aceptan variaciones.
5. Si el adjetivo posesivo precede al nombre, la proposición subordinada precede al nombre o; en contraposición, si la proposición subordinada precede al nombre, el adjetivo posesivo precede al nombre.
6. El orden predominante de nuestra lengua es SVO, entonces también son posibles los siguientes órdenes: OVS, OSV, VSO y VOS
Referente al orden de algunas clases de palabras encontramos una serie de características:
v El sustantivo va seguido de adjetivo, por ejemplo: Juan enar emmeleanor(Juan es alto).
v La preposición va antepuesta al sustantivo, por ejemplo: María ake amma ens urorem (María habló sobre música)
v Los adverbios tienen más flexibilidad en su orden, por ejemplo: Pedro ake ufe aflum (Pedro leyó lentamente).
En nuestra lengua existen diferentes modalidades de la lengua:
En nuestra lengua encontramos la modalidad enunciativa, la cual no presenta ningún elemento gráfico marcado
. Pueden ser
afirmativas: Marta afof amonem (
Marta es guapa); o negativas: Marta etlu afof amonem (
Marta no es guapa).
También poseemos una modalidad interrogativa mediante la cual el hablante hace una pregunta. Encontramos dos tipos de oraciones interrogativas: las directas son aquellas que preguntan de forma precisa y expresa (¿Quién es Marta?) mientras que las indirectas aparecen como proposiciones subordinadas de una oración principal (Juan quería saber quién era Marta).
Existe otra clasificación es la de interrogaciones parciales y totales. Las parciales son aquellas que piden y requieren información sobre alguna pieza de información dentro de una situación de hechos (¿Qué regalaste a Lucas?), mientras que las totales requieren una respuesta sí/no, un par de ejemplos aclara esto (¿Te regaló Lucas una colonia?)
En nuestra lengua aparecen, también, partículas interrogativas diversas, las cuales se sitúan como el primer elemento de la oración, seguida del orden de los constituyentes ya mencionado. Éstas son: cuándo (“un”); dónde (“arem”); cómo (“oslum”); por qué (“ofa”).
A partir de la última sílaba tónica del enunciado, para preguntar, utilizaremos un tono ascendente y se marcará mediante el signo gráfico “^”.
Encontramos, también, oraciones exclamativas, las cuales ponen un énfasis especial en el enunciado lingüística que se expresa (¡Estoy cansada de conducir!).
En la exclamación utilizaremos un tono descendente y se marcará mediante el signo gráfico “*”.